El día que comienza mal temina mal
Me levanté nervioso, inquieto. La quietud y el equilibrio se descompusieron. Malos modos, nervios e inquietud, algo en mi interior presagiaba un mal día.
A la hora de comer dieron la noticia. En ese momento supe que P1 no vendría. Así fue.
Me siento confundido y con ganas de reflexionar.
