Día de reyes
Un año más, hemos entregado los regalos de reyes. La sensación es un poco agridulce, por una lado, la alegría de mi cuñada hace que las fiestas se salgan de la monotonía y sean alegres, por otro, la sensación de que en lo personal/famliar no evolcuciono es un poco frustrante.
Sin emabrgo, seguimos estando los 6. Este año, con la fragiliad de mi abuela he seido consciente de que pronto seremos menos. O más. Quizás, tengan un niño y eso nos dará otra visión de la realidad. Pero mi tío le he visto mal. Gruñón, mayor, triste. No asume la vejez o que mi abuela va a faltal. Por otro lado el equilibrio entre mis padres sigue siendo desde mi atalaya frío. Lo mejor que he hecho a nivel personal es irme a Madrid, sin embargo, las raíces están aquí. Por mucho que quiera huir, la realidad es que la familia está aquí. Debo de comprender y aprender a vivir con esta realidad. Las cosas no se pueden cambiar, debemos aprender a adaptarnos a ellas. Aquí hay poca capacidad de adadtarse al cambio.
Yo necesito ilusión, una pareja alguien que me quiera y que me comprenda. Estas navidades me siento sólo a pesar de lo tópico de decir que estoy rodeado de gente, y en este caso, de más gente que nunca...
