Un bache
Todo no podía ser bueno y llegó algo inesperado y que me puso triste. Me contagiaron una ETS y sólo por tener sexo oral. Me ha pillado fuera de juego y mientras seguía conociendo a gente. Pero destacaba una persona el profe que era mi vecino. Me gustó. Me comencé a ilusionar (lo poco que puede hacerse sólo con una semana). Y de pronto lo que otras veces ya me había pasado. De repente no me coje el teléfono. Ninguna explicación. Sólo el silencio. Bueno, que se le va a hacer.
El caso es que estos dos elementos unidos a que el lunes no me sentía del todo bien por un poco de resfriado...hicieron que me diera un bajón. Mi diálogo interior fue el de otras veces...negatividad. Pero gracias a mis nuevas herramientas he luchadoi por convertirlo en algo positivo. Y la mala racha se ha pasado en 24 horas. El tiempo que ha tardado en matar esas putas bacterias los antibióticos. Bueno, mejor así.
Salgo fortalecido. Pero cuando pienso en M. me siento triste. No me gusta la incertidumbre ni las personas que no se enfrentan a decir las cosas a la cara.
Hacía tiempo que el tiempo me abrumaba con la cantidad de cosas que tenía que hacer...pero ahora resulta que me ha podido las ganas de desahogarme en la red. Quiero gritarrrrrrrrrrrr
Bueno, al escribir, mis circuitos mentales me invitan a ser negativo pero me niego. Hay cosas mucho más graves y relativizando se ven las cosas de otra manera. Así que se que cuento con mis amigos y con mis capacidades para seguir adelante, dando un nuevo rumbo a mi vida. ¡¡¡Esto es vivir!!!
