El tema D.
Es un tema que me ha llegado a saturar. El sábado cuando salimos, tanto análisis, observacióny búsqueda de ser yo, me agotó. Me hizo un desbordamiento sentimental que acabó con un desmayo el domigo cuando estabamos cenando.
Después, de esto, me he vuelto a sentir bloqueado o desbordado emocionalmente, ataque de pánico, miedo escénico, sensación de bloqueo y sobretodo que se me está notando. La columna izquierda a tope. La cabeza dando muchas vueltas.
Hay miedo. Tengo miedo a mí, a hacer daño, a no estar a la altura, a que se confirme que me gusten los retos y luego al conseguirlos me den igual, a que realmente me gusten los tíos, a no ser fiel, a fallar en el momento del sexo, a dejarme llevar y que me hagan daño.
La respuesta a esto es, se tu, y alineate con tu yo auténtico. ¿Cómo? pues muy sencillo, cree en tí y la alineación es sentirte bien o sentirse mal. Si te sientes bien, estás más alineado. Si te sientes culpable estás enajenado. Con D. he sido extremadamente sincero con algunas personas, lo he magnificado, con un fin claro. Quería creerme el objetivo y al tiempo ir preparando las reacciones de algunos de los que están en mi círculo actual.
Hay también algo claro. ¿Depende de mí que D. se fije en mí? No. Pero si que ha dependido de mi aprovechar mis oportunidades para dejarme caer. Yo soy estupendo, un tío íntegro, valioso, cariñoso, generoso, pero tengo miedos, frustraciones, un pasado que ocultar, miedo a que alguien lo destruya. Muchas personas tienen armas de destrucción masiva contra mí. Y siempre he creído que la mejor manera de neutralizarlas ha sido el ser sincero. Pero el sincericidio, es peligrosísimo. Ser sincero con alguien que no te conoce es una bomba de relojería. Es practicamente seguro que se asuste y evite estar conmigo.
Lo mejor es ser yo, y mostrar mi lado potente, atractivo. Lo demás irá llegando. Lo he hecho muchas veces, pero no siempre ha dado resultado. ¿por qué? porque lo he visto con visión cortoplacista, y con miedo. La amistad mejor es la que he generado poco a poco, se me ha ido viendo en distintas circunstancias y situaciones.
Pongo un ejemplo, en mis fiestas no me he sentido cómodo en casi ninguna. He estado en alerta, que si no molestemos, que se sientan cómodos, que tengan de todo. El foco en ellos, no en mí.
Sin embargo, en la fiesta de navidad del año pasado de JF me lo pasé genial, porque me focalicé en mí, fui más yo y desvarié, no me sentía juzgado y fui mucho más feliz.
Eso es lo que tengo que intentar en general, más foco en mí. Problema, cuando estoy cansado, cuando me supera el día a día, me rompo y entro en la espiral del miedo.
Pero la vida tiene eso, no siempre puedes descansar cuando quieres, porque hay elementos que no controlas y que pueden prolongar el estado de agotamiento o de asniedad. Y pongo el ejemplo. Me he venido a Segovia a descansar, a desconectar, a dexintosicarme y me encuentro energía negativa, preocupación. Entonces tengo dos opciones. Patrón antigüo, dejarme llevar por el rol niño pequeño y sucunbir o patrón nuevo, ser más yo y afrontar las cosas con madurez.
En el caso actual, el desestrés, la no ansiedad, pasa por focalizarme en mí, por disfrutar de las cosas buenas y de intentar anular la columna izquierda.
Que si D. quiere al Subdirector, que si quiere tirarse a mis amigos, que si me quiere a mi, que si quiere conocer sitios nuevos. Qué más da. ¿qué es lo que quiero yo?
Pues saber si una tía me puede gustar, si puedo sentirme cómodo con una relación de pareja de verdad, de compromiso, de honestidad.
Y creo que ser honesto es decir que he tenido relaciones y experiencias con tíos, pero la clave está en saber cuándo hay que decirlo y cómo.
